

Así surgió la idea de crear el traje de baño, que era imprescindible, al principio se asemejaban al mismo diseño de los trajes de calle, ante todo para la mujer, consistía en un vestido de tejido franela, corpiño ajustado, cuello alto y mangas hasta el codo, terminando en una falda hasta la rodilla.

Evidentemente cómodo no podía ser, era como bañarse vestido.

Hacia mediados del mismo siglo, toma un pequeño giro la moda. En las playas de Biarritz, damas y caballeros se bañan, ellas con un calzón de lana y una blusa de color negro hasta las rodillas, abrochado con un cinturón de cuero a la cintura (toda una revolución).
Ellos una especie de traje de marinero a rayas, mucho más ligero.

A finales de siglo comienza a usarse ‘la máquina de baño’, curioso invento que consistía en deslizar la cabina con la bañista hasta la playa, que mediante una rampa se metían en el mar de lo más decoroso con una camisola de modestia, como se solía llamar, y se vestían o desvestían dentro de la misma.


Vísperas de la primera guerra mundial surge el primer bañador ceñido al cuerpo en una sola pieza, tenía una falda que llegaba hasta las rodillas y mangas.

Como nota curiosa, en 1946, el diseñador francés Louis Reard presenta como novedad mundial la revolución del bañador femenino, una pieza llamada bikini.
Este nombre se lo debe a la modelo que se atrevió a lucirlo, puesto que al preguntarse cómo lo iban a llamar a esa prenda, la modelo Micheline Bernardi, le dijo: "Monsieur, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini”.
(en aquella época se hablaba mucho de las pruebas y explosiones nucleares que se estaban haciendo en el atolón del archipiélago de dichas islas en el Pacífico).
En algunas playas era necesario medirse el largo de la falda para poder estar en la playa (buen trabajo el del 'medidor', no?)
Empezó la publicidad para estar coqueta, como por ejemplo este 'abrigo' de baño, para después del chapuzón o pasear por la arena.
Así poco a poco la mujer va reduciendo la tela y disfrutando de esos días cálidos, los paseos y las amigas...
R. Armstrong, fue uno de los padres fundadores de las pin-ups, marcó un estilo, una forma de entender el glamour-art. Los años 20 y 30 pintó a un sin fin de mujeres bañistas, creando calendarios muy conocidos, que puedes curiosear aquí.
Luego llegaron las grandes divas, que pusieron de moda los trajes de baño, cada vez más ceñidos, luciéndolos con glamour como:
Jean Harlow ( 1930)
Claudette Colbert (1943)
Esther Williams (1952)

Pam Gail y Rita Thail (1963)
Si os habéis quedado con más ganas de imágenes os dejo este enlace que me parece muy instructivo:
http://www.youtube.com/watch?v=9PW74HbU3m4
* Este espacio-retro descansará durante el verano, así que nos vemos para comienzos de curso...