Aquí os muestro el 'antes y el 'después':
Se desmontó todos los asientos y respaldos, se retiro la tela vieja, el acolchado estaba en buen uso por lo que se dejó. Y 'voilà', tenemos un nuevo rincón de desayunos, mucho más alegre.
Luego a parte de mis cuadros preferidos de punto de cruz, unos pequeños detalles por la pared (éstos los encontraréis en el "Taller del Osito de Trapo"):
Y detalles en la pantalla de la lámpara que me envío mi amiga Tania, y que parecen que estaban destinados...
Luego modifiqué también las falditas y los recogedores de los visillos de las ventanas, para que quedase todo más armonioso.
Me ha quedado una cocina muy campestre y alegre, sin lugar a dudas.
Sencilla, con un cambio de telas parece distinta, pequeños detalles que alegran el día a día.
Detalle de muñecos de gengibre del 'Taller de Osito de Trapo' que coloqué en las ventanas para estas fiestas navideñas pasadas y creo que se van a quedar todo el año.
Y en un rincón nuestras cosechas de calabazas pero siempre en compañía de mi Duende!!!
pero ya podéis ver cómo queda de coqueto este rincón por las mañanas cuando desayuno. Sólo he notado un problema, nos cuesta más levantarnos, queremos estar más tiempo de tertulia.
Sencilla, con un cambio de telas parece distinta, pequeños detalles que alegran el día a día.


