viernes, 27 de enero de 2012

Viernes de Arte y poesía: nuestros gatos

Georges Dunlop L.


Nuestros gatos:


Vuelvo a mi Jardín, recuperando estos viernes de pintura,

para iniciar el año quiero dedicárselo a mis gatos, que tanta compañía me han hecho estas semanas duras, fieles compañeros, silenciosos, que gustan de esconderse entre mis telas y dormirse sobre mis trabajos de costura, seguramente pidiendo atención y mimos.


Para todas -os los que tenéis un gato y sabéis lo importante que son, os animo que me contéis cómo son y cómo se llaman vuestros mininos, será divertido...




P. Carriere Belleuse


A. Jean Baile



Carl Larsson




Vittorio M. Corcos



Alma de duende en cuerpo de sombra.

Enjoyada la cabeza,

el espinazo interrogante, el paso de seda.

Las campanas desbordan sus doce vinos.

Luna en los tejados.

Brisa en las ramas deshojantes.

La pedrería

de los ojos del gato se abrillanta.

Espera...

La bruja de la escoba,

andrajosa y hambrienta no ha

de venir ahora;

se durmió de cansancio

en el campanario del pueblo.

La desesperación en el lomo del gato

forma un arco

y lanza la flecha de un maullido.

Un signo lúgubre

se alarga en el silencio.

Gato negro, embriagado de luna.

Gato negro, bohemio

de los tejados;

eco del infierno, silueta de un pecado.

Gato negro:

seda, sombra y pedrería.


Emma Posada



J. Mongrell Torrent


Boris Kustodiev




Carrier Belleuse



Lilla Cabot Perry



Mary Cassat



Ven, mi hermoso gato,


cabe mi corazón amoroso;


retén las garras de tu pata,


y déjame sumergir en tus bellos ojos,


mezclados de metal y de ágata.


Cuando mis dedos acarician complacidos


tu cabeza y tu lomo elástico,


y mi mano se embriaga con el placer


de palpar tu cuerpo eléctrico,


veo a mi mujer en espíritu.


Su mirada,


como la tuya, amable bestia,


profunda y fría,


corta y hiende como un dardo


y, de los pies hasta la cabeza,


un aire sutil, un peligroso perfume,


flotan alrededor de su cuerpo moreno.
Charles Baudelaire




Robert Collison



Pierre A. Renoir



W. Stephen Colleman

Arthur Elsley




Pablo Picasso




Olga Suvorova



P. A. Renoir





"Amo los gatos porque amo mi casa y después de un tiempo se convierten en su alma visible."

Jean Cocteau




Susan Faye


Os dejo un abrazo para todas las personas que pasan por este Jardín, que hayáis disfrutado y otro día lo dedicaremos a otras mascotas que acompañan nuestras vidas.

¡Os deseo un fin de semana especial mimando a vuestros gatos!




^^eLiA^^

martes, 24 de enero de 2012

cuentos para pensar...




Cuentos que vienen a cantar los pájaros a mi ventana...




1: Los muros que nos aprisionan

son mentales, no reales.


Un oso recorría constantemente, arriba y abajo, los seis metros de largo de la jaula. Cuando, al cabo de cinco años quitaron la jaula, el oso siguió recorriendo arriba y abajo los mismos seis metros, como si aún estuviera en la jaula.
'Y lo estaba... para él.'







2: Nuestros enemigos no son los que nos odian,

sino aquellos a quienes nosotros odiamos. . .


Un ex-convicto de un campo de concentración nazi fue a visitar a un amigo que había compartido con él tan penosa experiencia. "¿Has olvidado ya a los nazis?" le preguntó a su amigo."Si"- dijo éste. "Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma." Su amigo le dijo apaciblemente: "Entonces,
aún siguen teniéndote prisionero".






3: La mayoría de las veces,los defectos que vemos en los demás
son nuestros propios defectos.

"Perdone, señor" dijo el tímido estudiante,"pero no he sido capaz de descifrar lo que me escribió usted al margen en mi último examen...". "Le decía, que escriba usted de un modo
más legible" -le replicó el profesor.







4: El poder del miedo


La Peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto. "¿Dónde vas con tanta prisa?" le preguntó el jefe. "A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas". De regreso de Damasco, la Peste pasó de nuevo junto a la caravana. Entonces le dijo el jefe: "¡Ya sé que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que habías dicho!"

'"No, le respondió la Peste.-Yo sólo me he cobrado mil vidas.
El resto se las ha llevado el Miedo."





5: Felicidad


Decía un anciano que sólo se había quejado una vez en toda su vida. Cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para comprar zapatos. Entonces vio a un hombre feliz que no tenía pies.
...Y nunca volvió a quejarse!





6: Diógenes


Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Aristipo: "Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas". A lo que replicó Diógenes:
"Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey".


Cuentos de : Anthony de Mello S.J. (1931—1987)





Que tengáis una semana maravillosa, por este Jardín bastante fría.