Nuestros gatos:
Vuelvo a mi Jardín, recuperando estos viernes de pintura,
para iniciar el año quiero dedicárselo a mis gatos, que tanta compañía me han hecho estas semanas duras, fieles compañeros, silenciosos, que gustan de esconderse entre mis telas y dormirse sobre mis trabajos de costura, seguramente pidiendo atención y mimos.
Para todas -os los que tenéis un gato y sabéis lo importante que son, os animo que me contéis cómo son y cómo se llaman vuestros mininos, será divertido...
Alma de duende en cuerpo de sombra.
Enjoyada la cabeza,
el espinazo interrogante, el paso de seda.
Las campanas desbordan sus doce vinos.
Luna en los tejados.
Brisa en las ramas deshojantes.
La pedrería
de los ojos del gato se abrillanta.
Espera...
La bruja de la escoba,
andrajosa y hambrienta no ha
de venir ahora;
se durmió de cansancio
en el campanario del pueblo.
La desesperación en el lomo del gato
forma un arco
y lanza la flecha de un maullido.
Un signo lúgubre
se alarga en el silencio.
Gato negro, embriagado de luna.
Gato negro, bohemio
de los tejados;
eco del infierno, silueta de un pecado.
Gato negro:
seda, sombra y pedrería.
Emma Posada
Mary CassatVen, mi hermoso gato,
cabe mi corazón amoroso;
retén las garras de tu pata,
y déjame sumergir en tus bellos ojos,
mezclados de metal y de ágata.
Cuando mis dedos acarician complacidos
tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga con el placer
de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu.
Su mirada,
como la tuya, amable bestia,
profunda y fría,
corta y hiende como un dardo
y, de los pies hasta la cabeza,
un aire sutil, un peligroso perfume,
flotan alrededor de su cuerpo moreno.
Charles Baudelaire



















